Empiezo esa reflexión
, no sin antes dar un concepto acertado o al menos cercano sobre que entendemos
por motivación , y si de verdad es tan importante como muchos piensan.
En primera medida acudo a la definición de motivación de la
Real Academia Española y dice que es “un ensayo mental preparatorio de una acción para animarse a ejecutarla
con interés y diligencia”.
Pero verdaderamente muchos
no llegarían a entender que es verdaderamente motivación. Prefiero definirla como una predisposición positiva de los trabajadores para
realizar una determinada tarea que tienen encomendada.
Visto así podemos pensar que no tiene por qué ser del todo necesario
tener una motivación en el trabajo por la palabra positiva. Muchas personas no
se enfrentan al trabajo de tal manera. Y esto nos llevaría a pensar de hasta qué
punto es necesario tener motivación a la hora de trabajar.
Pues bien , en mi opinión , considero que es un factor importantísimo y
necesario en toda empresa o entidad porque es la que más afecta a la
productividad del trabajo , y es algo que todo trabajador debe llevar consigo a
la hora de incorporarse a su puesto de trabajo , aunque es cierto que aunque
hablemos de motivación laboral , es tan esencial , que puede estar en muchos ámbitos
de la vida cotidiana. Por ello considero
que la labor más importante de cualquier directivo debe ser mantener a sus
trabajadores motivados.
Los trabajadores necesitan muchas veces sentir que , aparte de hacer su
trabajo , lo hacen bien y se les reconoce por ello. A veces la motivación no
solo se encuentra en un valor pecuniario como muchos piensan , sino que se
puede encontrar en maneras diferentes , tales como una felicitación de tu jefe
o el alago de tus compañeros. Pequeños gestos que muchas veces motivan más que
el sueldo o un ascenso.
Para llevar a cabo mi reflexión sobre la motivación , e investigando di
con un artículo que habla sobre la teoría de Maslow , elaboró
la famosa pirámide de las necesidades en 1943. Muchos profesionales hoy en día
lo mantienen en la práctica.
La teoría de Maslow se divide en 5 grupos de
necesidades que tiene el hombre:
Necesidades Fisiológicas: respirar, tomar agua, comer, dormir, vestirse, incluso mantener una temperatura corporal adecuada: 36,7º, los niveles de azúcares. Estas son necesidades individuales.
Necesidades de seguridad: Una vez cubiertas las anteriores, el individuo necesita satisfacer necesidades como las de cierta estructura y límites.
Necesidades Fisiológicas: respirar, tomar agua, comer, dormir, vestirse, incluso mantener una temperatura corporal adecuada: 36,7º, los niveles de azúcares. Estas son necesidades individuales.
Necesidades de seguridad: Una vez cubiertas las anteriores, el individuo necesita satisfacer necesidades como las de cierta estructura y límites.
Necesidades de amor y pertenencia: Una vez cubiertas las anteriores necesidades, empezamos a tener necesidades de amigos, pareja, niños y de construir relaciones afectivas en general, incluyendo la sensación de pertenencia a una comunidad.
Necesidades de estima: Nos preocupamos por nuestra autoestima: el respeto de los demás, reconocimiento, reputación y respeto por uno mismo, independencia, realización personal.
Maslow llamó a todos estos cuatro niveles anteriores
necesidades de déficit o Necesidades-D. Si no tenemos demasiado de algo
(tenemos un déficit), sentimos la necesidad. Pero si logramos todo lo que
necesitamos, no sentimos nada. En otras palabras, dejan de ser motivantes.
Comparto absolutamente esta teoría , puesto que como he ido
diciendo , es necesario y casi instintivo que los hombres nos movamos siempre
por un interés y motivación a la hora de realizar las tareas.
http://www.losrecursoshumanos.com/contenidos/4969-reflexiones-sobre-la-motivacion-en-el-ambito-laboral.html
Desde luego, Marta, creo que la motivación está íntimamente relacionada con las necesidades del hombre y la impronta que estas tienen sobre su estado de ánimo. En el trabajo es fundamental sentirse motivado, porque ello creo que redunda en los resultados que se obtienen.
ResponderEliminarHoy día, en el mundo tan globalizado en el que vivimos, en el cual la competitividad está reflejada en una lucha encarnizada entre organizaciones, es vital mantener motivados a los trabajadores, ya sea mediante argumentos económicos como el salario, o más personales, como el ánimo o la felicitación por su rendimiento.
Quería hacer hincapié en este último, pues desde siempre se nos inculca que debemos ser felices con el trabajo que realizamos. Y si realizamos felices un trabajo y además nos felicitan por ello, la satisfacción será enorme y el resultado seguro que será mejor. Por ello, creo que dar más dinero no siempre tiene que ser la solución. Una palmada en la espalda o un "qué bien lo has hecho", puede ser el mejor remedio y una muy buena herramienta. Muy buena reflexión Marta, un saludo.