domingo, 9 de marzo de 2014

"Los funcionarios tendrán que olvidarse de tomar el cafelito"

Beteta: "Los funcionarios tendrán que olvidarse de tomar el cafelito"

12.04.2012 Expansión.com

El secretario de Estado de Administraciones Públicas, Antonio Beteta, cifra en 2.500 millones de euros el ahorro para autonomías y ayuntamientos la extensión de la jornada laboral de los funcionarios en 2,5 horas semanales. "Tendrán que olvidarse del cafelito y de leer el periódico", advierte. "Ya nada es como antes".

Beteta ha subrayado durante una intervención en el Foro Aragonex que "nada será como antes" y que los trabajadores, estén al servicio del sector público o del sector privado, deben ser conscientes de la necesidad de una formación permanente para ser más efectivos, informa Europa Press.

Así pues, aconseja a los trabajadores públicos que "se olviden del cafelito y de leer el periódico" y sean más productivos, con responsabilidad y humildad, "que no sumisión".

Beteta ha indicado que la economía española tiene que ganar en competitividad y ligar las subidas salariales a este concepto y cuando las circunstancias lo aconsejen, al tiempo que ha asegurado que los salarios de los empleados públicos no deberían vincularse con la evolución de la inflación.

El secretario de Estado se ha referido también a la reforma laboral, apuntado que ésta se ha hecho para modernizar las relaciones laborales un país con más de cinco millones de desempleados y "harto" de escuchar "palabras vacías". "No entiendo por qué se venera tanto un régimen que es herencia del Franquismo", ha añadido.

Rechazo tajante a la "recentralización" propuesta por Aguirre Beteta ha rechazado tajantemente la propuesta de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, de que las autonomías devuelvan competencias al Estado porque no es la solución al déficit, ya que los servicios tienen un coste que tiene que seguir asumiendo alguien. "Ene-o, no", ha sentenciado Beteta deletreando la negación.

Beteta responde así a la que ha sido su jefa hasta hace pocos meses en el Ejecutivo autonómico. Ha explicado que el coste de las camas de hospital será el mismo gestione quien gestione la competencia, salvo que se reduzca el número de camas, ha dicho. La solución no es la devolución de competencias, sino "sacar mucho más jugo a cada euro", mejorar la eficiencia y evitar duplicidades entre administraciones.

Asegura que el Gobierno trabaja con las comunidades para conseguir este objetivo y que los ejecutivos regionales le han hecho muchas aportaciones que ahora se están tratando de ordenar. El resultado se verá la próxima semanas en las reuniones sectoriales de educación y sanidad, donde se acordarán cambios en las normativas estatales que regulan ambas materias para buscar la eficiencia.

Pero además, ha aclarado que la segunda pata del ahorro es competencia exclusiva de las autonomías, que son las gestoras de esas competencias. "Nadie dice cuántos hospitales tiene que haber, cuántos centros de salud", ha dicho. "Cada uno tiene su responsabilidad y nadie puede huir de su responsabilidad", ha añadido.

COMENTARIO
En esta noticia se pone de manifiesto uno de los problemas en el mercado español, la falta de competitividad o, lo que es lo mismo, el bajo rendimiento comparado. España está entre los países de la UE donde más horas se trabajan, no obstante, el rendimiento obtenido no va a la par con las horas dedicadas. Tanto es así que, aun trabajando más horas, lo producido es menor que en países en los que se trabajan menos horas.
En mi opinión, no se le debería dar tanto énfasis a la cantidad de trabajo sino a la calidad, es decir, nada de horarios fijos sino lista de tareas. Una vez se haya terminado con el trabajo previsto termina la jornada. Naturalmente éste es un caso extremo, y se necesitaría planear una política de productividad ad hoc en cada empresa/puesto de trabajo.

La gran baza de este sistema de rendimiento por objetivos es que es mucho más motivante. ¿Acaso no es diferente la motivación de un sujeto que sabe que tiene que estar hasta tal hora en su silla con respecto a uno que sabe que en cuanto termine lo que tiene que terminar se puede ir a casa?

La adopción de esta sistemática repercutiría también, en mi opinión, sobre la distribución de trabajo a lo largo de la jornada. ¿Qué significa esto? En vez de trabajar hasta las 14:00h, descanso de 2 horas para comer en la calle, volver a trabajar a las 16:00h y terminar a las 19:00, en vez de tomarse un cafelito a media mañana de 45 minutos, salir a fumarse un cigarro durante 10 minutos cada 50,… Trabajar más motivado (mayor rapidez entre otras consecuencias) y reducir al máximo las pérdidas de tiempo. ¿Resultado? Tentempié a las 12:00h, fin de la jornada laboral a las 15:00h, comer en casa y toda la tarde libre. ¿No es suficiente motivación?

3 comentarios:

  1. La tranquilidad que le produce a una parte del funcionariado público saber que, al día siguiente de terminar su jornada, va a volver a acudir a su trabajo y que a final de mes va a recibir su nómina correspondiente, produce efectos negativos a medio y largo plazo, lo que unido a la flexibilidad horaria y de tareas que tienen encomendadas, da lugar a una ausencia de eficacia y eficiencia en el rendimiento y productividad de los mismos.
    Por tanto, no debería darse por ejemplo el cachondeo constante de grupos de personas que dicen:"Vamos a desayunar" y vuelven a la hora, porque la concentración mantenida hasta ese momento será difícilmente recuperable. De ahí que se establezcan tales medidas con tal de evitar dichas situaciones.

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  2. ¿Los funcionarios son más eficaces y rinden más en su trabajo si no hacen entre medio un descanso para tomar un café o leer el periódico? En mi opinión, no es así. Es decir, un funcionario, como cualquier ser humano que trabaje estudie... necesita despejar la mente al menos unos 30 minutos, porque es imposible que el rendimiento se mantenga o aumente durante 8 horas de trabajo seguidas (por ejemplo). Con lo cual, quitar "el cafelito" de media mañana, me parece una medida absurda, porque con eso ni mucho menos se va a conseguir que el trabajador/funcionario trabaje más y aumente su rendimiento. Al revés, posiblemente si éste no hace el descanso necesario, su rendimiento va a ir disminuyendo. Por tanto, trabajar más horas, no creo que signifique que haya un mayor rendimiento.

    Por otro lado, si por lago se caracterizan los funcionarios es por su jornada y su horario fijo (lo que en mi opinión al fin y al cabo es lo mejor, ya que no es lo mismo saber que tu jornada laboral va a acabar a una hora fija todos los días, a que por el contrario vayas al trabajo sin saber cuando vas a acabar. Evidentemente, la primera opción es la mejor. De ahí el "privilegio" de obtener un puesto de trabajo como funcionario público)

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  3. Desde la experiencia de tener unos padres que trabajan en la función pública lo del café y el descanso no lo veo como un impedimento para rendir mas de lo que se rendiria si no se tomase ste descanso, lejos de eso todos necesitamos un descanso para recuperar fuerzas. Una vez entendido este punto es importante matizar que yo veo una medida un tanto tajante para evitar lo que esta pasando realmente, y es que los funcionarios se pasan de sus ratos de "recreo" y no acuden a sus obligaciones o como la mayoria intentan escabullirse de sus obligaciones, salir antes del trabajo, etc, etc
    Ello me lleva a hacer una pequeña reflexión personal de que no solo el examen de las personas que acceden a la función pública deberia de ser de conocimientos, sino tambien habria de tenerse en cuenta la personalidad de la persona, y la capacidad de esfuerzo que esta está dispuesta a realizar para cumplir satisfactoriamente con sus objetivos. No veo necesario recortar en Recursos Humanos necesarios para el pleno desempeño de las funciones de las personas para una mayor eficacia, mucho más lejos de la realidad se necesita un poco más de concienciación y motivación.

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