lunes, 13 de abril de 2015

REFLEXIÓN PERSONAL SOBRE LA TEORÍA DE LA EQUIDAD; MIGUEL MONTERO DE TENA

Cuando analizamos uno de los temas más importantes en el aspecto laboral, el del salario o la retribución, nos encontramos de frente con una de las teorías más relevantes dentro del mundo de los recursos humanos; la teoría de la equidad.

Es usual, dentro de nuestro enfoque práctico compararnos siempre con nuestros compañeros de trabajo, así como comparar elementos como el sueldo o las recompensas que cada uno recibimos. Siempre tendemos a sentir que alguien trabaja menos que nosotros y recibe más o viceversa o que nosotros mismos no recibimos lo que nos merecemos. En definitiva, expresaremos un sentimiento de equidad o inequidad.

Aquí entra en juego la teoría de la equidad. Si observamos un comportamiento, en el aspecto laboral, que se corresponde con la retribución o las recompensas que recibimos comienza a aflorar en nosotros un sentimiento de justicia. La justicia se define con la fórmula: trabajamos x=recibimos x. Si en nuestro trabajo llevamos a cabo un determinado esfuerzo queremos que se recompense ese esfuerzo con la retribución que nos parece “justa”, con la retribución adecuada.

Por otra parte puede surgir el sentimiento de injusticia, que se relaciona con ese sentimiento de que no estamos recibiendo aquello que se corresponde con lo que estamos aportando a la organización, así como puede surgir en el caso de que observemos que otra persona está siendo recompensada de más, es decir, aflora el sentimiento de inequidad.

La teoría de la equidad es una teoría creada en 1963 por John Stacey Adams en la que intenta explicar la satisfacción relacional en términos de percepciones de tarifas/ distribuciones injustas de recursos dentro de las relaciones interpersonales.

La creencia es el trato justo del valor de personas lo que les provoca motivación para mantener la imparcialidad que se mantiene dentro de las relaciones de la organización y con sus compañeros de trabajo. La estructura de la equidad en el lugar de trabajo está basada en la proporción de insumos a los resultados. Insumos son las contribuciones hechas por el empleado de la organización.

En definitiva, es necesario que la teoría de la equidad se refleje positivamente dentro de las organizaciones para un desarrollo eficiente y eficaz de la misma, y sobre todo, para que los trabajadores de esta vean sus esfuerzos recompensados y correspondidos y así lleven a cabo su labor de una forma óptima para la propia organización y para su propia satisfacción personal.


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